La prueba del medidor
- Cierra todas las llaves de la casa y no uses el WC ni la lavadora.
- Anota la lectura del medidor o fíjate en el indicador pequeño que gira.
- Espera un rato sin usar agua y vuelve a mirar.
- Si la lectura cambió o el indicador se movió, hay una pérdida entre el medidor y tus llaves.
Si el medidor avanza, prueba cerrando la llave de paso de cada estanque de WC: es la fuga más común y la más fácil de reparar.
Cinco señales de una fuga oculta
- La boleta sube varios meses seguidos sin que cambie el consumo.
- Manchas que crecen en muros o cielos, pintura soplada o cerámica que suena hueca.
- Hongos que vuelven en la base de un muro aunque los limpies.
- Ruido de agua dentro del muro o bajo el piso cuando nadie usa agua.
- Menos presión en la ducha o en el calefont sin otra explicación.
Una sola señal puede ser otra cosa, como condensación en un baño sin ventilación. Dos al mismo tiempo casi siempre son una fuga.
Qué hacer si la confirmas
Si la fuga se ve, en una llave o un flexible, la puede reparar un gasfíter. Si no se ve, conviene una detección de fugas ocultas con equipos antes de romper. Si la boleta subió mucho, revisa también fugas de agua potable y boleta alta.
